El ayuntamiento de Alburquerque dilapida 2.100 euros y la Escuela Profesional se queda sin excursión

La Escuela Profesional de tecnología que se encuentra próxima a su finalización en Alburquerque tenía entre sus planes realizar una visita formativa a la Codemotion Madrid 2019 los pasados días 24 y 25 de septiembre, visita que al final no se realizó por la mala gestión llevada a cabo por el ayuntamiento de la localidad.

Este ayuntamiento, conocido ya en la región por su falta de transparencia en la gestión, tenía como alcalde hasta hace muy pocos meses a Ángel Vadillo, un ex-socialista condenado por amenazas a una vecina y que a día de hoy se encuentra inhabilitado para cargo público (y que no llegó a entrar en prisión por la voluntad del Gobierno). De esta forma, y aunque no gobierna, fue contratado nada más confirmarse el resultado electoral como portavoz del gobierno local, con la consiguiente burla hacia los ciudadanos de esta localidad pacense.

La gestión de este ayuntamiento, pésima como es ya conocido por sus retrasos en los pagos a los empleados municipales, continúa. Las subvenciones por las cuales se rigen los programas de escuelas profesionales del SEXPE son gestionados a través de las entidades locales, es decir, el dinero se facilita al ayuntamiento y es este el que debe gestionar el desarrollo de esa formación y la justificación de la misma. En el caso de Alburquerque, se planificó la asistencia a la Codemotion Madrid 2019, un acontecimiento dedicado la tecnología, especialmente de software, con charlas de ponentes venidos de media Europa.

El presupuesto, aprobado por el SEXPE, incluía entradas para el evento, transporte en autobús y alojamiento en un hotel, comprometiéndose el ayuntamiento de Alburquerque a realizar el pago previo de todo ello, tal y como suele ser habitual en las escuelas profesionales, ya que es el ente local la entidad promotora y quién gestiona los fondos facilitados por el sistema de empleo.

El primer paso fue la compra de las entradas, que según se acercaba el evento, su precio se encarecía. De esta forma, y a pesar de ser avisados de ello desde la dirección de la escuela profesional, el propio consistorio esperó hasta última hora para comprarlas al precio más caro, con un total de 2100 euros.

Posteriormente, no reservaron las plazas de hotel por falta de señal en el pago, de tal forma que se perdió la reserva. La agencia de viajes intentó buscar una solución con otro hotel, pero el ayuntamiento no daba señales ni por teléfono ni por email. De esta forma, el viaje, del cual ya se habían pagado 2100 euros, se canceló definitivamente, con la consiguiente pérdida de esa cantidad para la localidad y de la pérdida de la oportunidad para los alumnos de asistir a un evento que les hubiera resultado de interés.

Ni el SEXPE, que lleva realizando estas escuelas profesionales con escaso resultado durante bastantes años, ni el ayuntamiento, que acumula impago de nóminas a sus trabajadores resultado de su continuada mala gestión, han emitido comunicado alguno. Por hechos como este resulta evidente que no importa cuánto dinero se destine a empleo en Extremadura si lo que falla es cómo está gestionado, en ocasiones por directores de empleo que no cambian nada a lo largo de los años, acomodados en su cargo al amparo de Guillermo Fernández Vara, que dentro de su eterno letargo tampoco exige ningún cambio.

Por último, recordar que la tasa de desempleo en la región es de las más altas no ya del país sino de toda Europa. Y, algo que destacar también: una de cada cuatro extremeñas es parada de larga duración, hecho que no ocurre en ningún otro lugar de Europa. Las personas se han acostumbrado a sufrir en una especie de teatro donde se repite una y otra vez la misma obra: promesas, elecciones y todo por hacer durante otros 4 años más.